Con un compromiso firme hacia la justicia social y la inclusión, el gobernador Huacho Díaz Mena marcó un hito histórico al firmar el Convenio para la Universalidad de la Pensión para el Bienestar de las Personas con Discapacidad Permanente. Este esfuerzo conjunto entre el gobierno estatal y la Secretaría del Bienestar beneficiará a 7,800 derechohabientes en 2025, destinando un presupuesto de 74 millones 880 mil pesos.
Un compromiso con la dignidad y la inclusión
Durante el evento, Díaz Mena destacó que esta pensión, con pagos bimestrales de 3,200 pesos, representa mucho más que un apoyo económico: “Es un mensaje de solidaridad, respeto y reconocimiento para quienes enfrentan desafíos adicionales en su día a día”, afirmó el mandatario.
El gobernador subrayó que la discapacidad no define a las personas y que su gobierno está comprometido a trabajar más allá de la asistencia social, fomentando la inclusión educativa, laboral y cultural de las personas con discapacidad.
“Queremos construir un Yucatán donde la justicia social sea una realidad tangible en cada rincón del estado”, agregó Díaz Mena.
Un trabajo coordinado para el bienestar
El convenio fue firmado junto con Rogerio Castro Vázquez, delegado estatal de Programas para el Desarrollo de Yucatán, quien señaló que esta iniciativa refleja el compromiso del gobernador con la población yucateca. “Huacho Díaz cumple su palabra al trabajar incansablemente por los sectores más vulnerables”, afirmó Castro Vázquez.
Acompañaron al mandatario la directora general del DIF Yucatán, Shirley Castillo Sánchez, y la titular de la Secretaría del Bienestar, Fátima Perera Salazar, quienes reafirmaron su compromiso de seguir promoviendo programas que transformen vidas.
Un llamado a la solidaridad
Díaz Mena hizo un llamado a la sociedad para sumar esfuerzos en la construcción de un estado donde los derechos de todas las personas sean respetados, y donde el bienestar sea un eje central para el desarrollo.
Este convenio es un ejemplo de cómo las políticas públicas pueden generar cambios significativos en la vida de las personas más vulnerables, y representa un paso más hacia un Yucatán más justo, humano e incluyente.











